La pandemía: Crisis del mundo y nuevos retos

Por: Silvia Margarita Cardozo Escobar, estudiante del programa Comunicación Social- Fundación Universitaria de Popayán.

En el marco de la semana social realizada por la Fundación Universitaria de Popayán, el pasado 20 de marzo el licenciado en Filosofía y estudiante de doctorado en Filosofía de la Universidad Pontificia Bolivariana Javier Orlando Muñoz Bastidas, orientó la videoconferencia denominada  “La Pandemia y la Creación de Individuo: prácticas transformadoras para el mundo contemporáneo”.

AQUÍ PUEDES VER LA CONFERENCIA COMPLETA

En esta participaron docentes y estudiantes, principalmente del programa de Comunicación Social – Periodismo y estuvo dividida en tres partes: primero, un análisis de la crisis del mundo y del individuo contemporáneo; luego, un análisis sobre la pandemia como instrumento de control social del individuo y, por último, algunas prácticas de transformación social e individual frente a esta crisis en la que nos encontramos.

La crisis del mundo y del individuo contemporáneo

El mundo actual es el resultado del desarrollo de sociedades anteriores que se vienen dando desde el siglo XIX hasta el siglo XXI. El siglo XIX fue denominado como sociedad disciplinar, el siglo XX como sociedad de control y el siglo XXI como sociedad del espectáculo. Todas son diferentes, pero tienen características que permiten comprender muchos de los elementos que suceden en la actualidad.

Por ejemplo, podemos ver una transformación económica a lo largo del tiempo: la sociedad disciplinar fue industrial, se producían y consumían mayoritariamente productos de primera necesidad, en la sociedad del espectáculo por su parte, hubo una inversión, se producen y consumen mayoritariamente productos que no lo son, principalmente elementos tecnológicos.

Dicha tecnología tiene dos características, un hiperconsumo (hay muchos elementos tecnológicos para un solo individuo) y un subconsumo (la gran mayoría de dichos elementos son de alta tecnología, pero son utilizados para funciones muy básicas).

Por otro lado, mientras que en la sociedad disciplinar y de control, el control era ejercido por la ley, la iglesia, la familia y los medios de comunicación; en la sociedad actual este es ejercido por las redes sociales de forma inmanente o invisible donde el individuo accede a ella voluntariamente.

Este control se puede dar a través del Big Data donde se almacena todo lo que el individuo busca, publica y comparte a través las redes sociales, para hacer un ejercicio de lectura e interpretación, y de esta forma crear perfiles de individuos, reconstruir su forma de pensar, de sentir, sus gustos e ideologías. Los objetivos principales de estos perfiles son crear productos a la medida del consumidor e influir sobre los individuos creando nuevos deseos y necesidades.

Dentro de las redes sociales se ha creado un “yo ideal” que tiene tres características que deben expresarse constantemente y se deben cumplir para que el individuo pueda pertenecer a ese sistema, ellas son belleza, éxito y felicidad; cuando estas no son cumplidas o alcanzadas surge un sentimiento de culpa que desencadena la crisis del individuo actual, porque ese “yo ideal” no corresponde al “yo real”, que oculta tres características contrarias que son la soledad, la depresión y la pérdida del sentido de la vida.

La pandemia como instrumento de control social

La pandemia se debe entender desde la inmanencia, desde ese control del individuo por un sistema inmanente sustentado en las redes sociales. Cabe resaltar que esta es la primera pandemia on-line de la historia, es decir, está sustentada desde la información de las redes sociales, pero tiene las características de las fake news, que son creadas y divulgadas de forma intensional.

Estas están asociadas con la época de la post-verdad, esto quiere decir que hay una pérdida de interés por la verdad (entendida como la capacidad de poder generar un discurso argumentado y sustentado) la cual está sustituida por la divulgación de información emocional y de bajo contenido.

Otra de las características de la información que circula en redes sociales sobre la pandemia es que implica una hiperinformación continua, es decir, se necesita estar hablando todo el tiempo sobre el virus, ésta busca impactar y generar pánico. El control que se está ejerciendo desde las instituciones de gobierno y de salud, está sustentado en la promoción de la prevención y el cuidado del individuo.

Algunas de las consecuencias que puede tener la pandemia como fake news es que favorece el estado de excepción, anula el pensamiento crítico y mayor vigilancia social.

Si se toma a la pandemia como una fake news, es necesario analizar con qué intensión fue creada, y a la conclusión que llega el conferencista, es que fue para controlar las protestas sociales y ciudadanas que se dieron alrededor del mundo el año anterior.

De esta forma, la función del nuevo periodismo será verificar y contrastar la información de forma sistemática, permitir un debate público, crear métodos adecuados para la investigación de la verdad, detenerse hasta entender un hecho o tema a profundidad, y hablar o expresarse solo de aquello de lo que se tiene claridad, evidencia y certeza.

¿Qué se puede hacer frente al control del individuo?

Lo primero que se propone es ‘el cuidado de sí’, se refiere a hacer una observación minuciosa y rigurosa de sí mismo, tratar de tener un autoconocimiento para generar una transformación y evolución del individuo; de igual forma, estar en una continua búsqueda del conocimiento, porque el que tiene conocimiento actúa de forma más eficaz.

Se debe pensar también en un nuevo modelo pedagógico para fomentar el pensamiento crítico, generar procesos de aprendizaje sustentados en la inclusión y la cooperación, crear una integración de conocimiento, afirmar nuevas formas de aprendizaje, no solo mediante el aprendizaje lógico y racional, sino también desde un aprendizaje afectivo; pensar y aplicar un nuevo sistema de producción y de consumo sustentado en la cooperación y la solidaridad; y pensar en el rediseño de las redes no solo en el contenido, sino en la estructura inmanente de control que hay en ellas.

Todo lo anterior va relacionado con el pensamiento crítico, los procesos de lectura crítica, de asimilar la información de las redes sociales de forma rigurosa, de no conformarse con la información que se muestra, sino tratar de mirar y buscar más allá de lo que se publica.

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