EL SUEÑO AMERICANO

Por: Alejandro Sánchez-Comunicador social

El sueño americano es algo conocido por la mayoría de personas en el mundo, pero los que más lo interpretan como un sueño son los latino americanos, nosotros, los que somos de países donde la desigualdad es tan alta que no podemos o no queremos soportar vivir en estos países, desde hace muchos años se ha reportado miles de inmigrantes tratando de cruzar las fronteras, de todas las maneras posibles, arriesgando sus vidas y muchas veces perdiéndolas, el sueño americano como muchos los llaman se convierte en un ambición para muchos, con el pasar del tiempo se han mejorado los métodos, llegando al roce de la creatividad, pero esta vez vamos a retomar el más común y el más escuchado por  todos y es la famosa salida por el “hueco” un cruce de fronteras que realizan miles de personas al año para llegar a estados unidos.

¿Cómo es la vida de una mujer que a sus 27 años decidió buscar una vida mejor en estados unidos dejando a su hija de 9 años en Colombia? Raquel concha Gonzales la 5 de 11 hermanos, la más soñadora, la que tomaba las riendas cuando era necesario, la que muchas veces determinaba la situación en casa, una mujer de 170 de estatura, delgada, con unas mejillas robustas que inspiran ternura, una voz fuerte, sin tapujos a la hora de hablar, fuerte, hasta podría mencionar que de sangre fría, extrovertida pero estricta del todo, la actitud y personalidad que retrata a Raquel es lo que la llevo a vivir en uno de los países del primer mundo, me conto un poco de su vida en lo que fue toda esta transición y organización en un país que no conocía, del que no dominaba el idioma, no tenía a nadie a quien recurrir solo sueños y esperanzas en su maletín que la acompañaría en esta aventura hacia un sueño americano.

Ya hace 29 años que vive del todo en EE. UU con su hija Zulma y el hijo que tuvo a raíz de su matrimonio con José que es quien confiaría en ella en todo lo que tuvo que pasar mientras lograba vivir en un país como una inmigrante por mucho tiempo

José es un portugués que trabaja en su propio taller bastante reconocido en su sector linden en la ciudad de new jersey, mientras ella trabaja en un colegio público como cocinera, ambos mantienen ese hogar grande y fuerte con la ayuda también de su hijo.

De vivir en una humilde casa en el sector de la rejoya a tener su propia casa en estados unidos, una mujer que ayudo a toda su familia que saco a su madre del lugar donde vivía por que como ella misma dice “Si la dejaba allá seguramente iba a morir” incluso de poder darle casa propia a una de sus hermanas y muchas ayudas al resto, logro traer a algunas de sus hermanas a vivir incluso a estados unidos.

Con muy poco dinero en el bolsillo, pero muchas ganas de superarse esta mujer logran cambiar su vida para siempre y de muchos de los que la rodean, futuro incierto en una historia como de película que tiene un final feliz.

¿Cómo fue el proceso para llegar a estados unidos?

Salí de Colombia en 1991,desde Bogotá hice la travesía muy complicada y llena de contra tiempos para primero llegar a Guatemala de ahí a México y al fin a estados unidos esto lo logre cruzando por algo que para el momento le llamaban “el hoyo”, eso era por carreteras lanchas y avionetas de ahí cruzar la frontera que era lo más difícil, fue un mes y medio para llegar a san diego, pensé que no iba a poder llegar, éramos 60 personas que se reunieron en esos caminos, no llegamos los 60 ya que algunos se quedaban en otros lugares o los atrapaba la policía de inmigración, luego de san Diego me fui a los ángeles llegué viajando en vario autos, allá estuve encerrada en un garaje de un señor que pensé que me iba ayudar pero resultó ser un desgraciado, en ese lugar hacia  mucho calor, me dijeron que no había pagado la estadía y me robaron el dinero prácticamente me tenían secuestrada por razones que no me quiero ni imaginar, estuve en los ángeles dos semanas más, al final me pude escapar con el dinero que guardé, compré los pasajes para ir a new jersey conocí una mujer que me ayudó y me llevo a un cuarto que era suficiente para algunos días pero las condiciones eran muy precarias, dormí en el piso y me pasaban las ratas por encima, por más que las personas trataban de ayudarte para esos años todavía había cierta estigmatización hacia los inmigrantes que continua pero para eso momento sentías que les dabas asco, por las condiciones de vida y por tratar de avanzar al final también me pude ir de esa casa que pertenecía a unos cubanos, luego me fui a trabajar a otro lugar con unos judíos  donde no aguante esa soledad y terminé trabajando en un restaurante donde conocí a José quien sería mi futuro esposo.

¿Cómo fue para ti dejar a tu hija en Colombia?

Fue una época muy difícil, ella tenía 8 años, me tocaba dejarla no podía arriesgarla, nadie me estaba esperando cuando llegara allá, era un camino muy incierto era muy difícil llegar con un niño, la deje en manos de mi hermana en Sevilla Colombia y luego el papa de la niña se la llevó al final termino en manos de otra de mis hermanas donde me contaba que vivía muy asustada por el esposo de mi hermana, eso era muy triste para mí y saber que no pude hablar con ella verla como por un mes y medio hasta que pudiera conseguir un teléfono en la calle, solo podíamos hablar de noche porque éramos más barato, era demasiado caro hablar por teléfono en esos tiempos, me robaban mucho por que compraba una tarjeta de 10 dólares y como yo no sabía ellos decían ayudarme y solo me engañaron, sufrí mucho por tener que dejarla, pero era para un mejor futuro para ella, porque quería que ella saliera adelante, fue muy desgarrador tener que dejarla y saber que yo iba en un camino incierto en el que yo no sabía si iba a poder volver.

¿Como cambio tu vida al irte?

Me siento tranquila, fueron pesadillas que pasaron, todo se fue acabando ya mi hija empezó a estudiar en un colegio de estados unidos que para ella fue muy difícil toda esa etapa, la gente no la trato muy bien mientras estudiaba pero estuve completamente feliz cuando ella logró graduarse, ya me siento con mucho alivio siento mucha tranquilidad, hice algo para mi vida y para ellos también, es una diferencia muy grande, muchas veces otras personas vienen acá y termina con ese vestido amarrillo y deportados, este país está lleno de muchas oportunidades y cuando uno sabe educar a sus hijos se dan cosas mejores, gracias a dios he tenido mucha salud para enfrentarme de todo esto, tengo mi conciencia limpia me siento bien no he sido una egoísta siempre he estado con mi familia, trabajando siempre esperando que ya se termine esta cuarentena, he tenido el placer de poder ir a Colombia con mayor estabilidad económica y que me dio la oportunidad de conocer muchos nuevos lugares, como también he podido conocer mucho de la cultura de estados unidos, también pude pagarle la carrera a dos de mis sobrinos, esa sensación de poder ayudar y ahora poder aportar de verdad a toda mi familia, que pude apoyar mucho a todos si no podía de compañía lo podía hacer con dinero, me sentí muy realizada y llena por poder lograr todo lo que he podido lograr.

¿Qué diferencia hay en la Raquel de hace 29 años y la de ahora?

Esa Raquel de antes era una loca desubicada que no tenía estabilidad ni económica ni tampoco mental, era muy soñadora, siempre estaba pensando en muchas cosas a largo plazo, tenía muchas ilusiones, siempre me falto tener a mi familia bien coordinada uno es como un animal en la forma como va creciendo, era muy diferentes mis formas de pensar, siempre vi mis ideas muy lejos de Colombia, cosas que todavía pienso, todavía pienso en viajar mucho, siempre trato de poner mi mente en el mar, ahora soy mucho mejor, creo que lo soy, pero algo que siempre tuve en mente es dar y siempre mantenerme humilde, siempre pienso en el sufrimiento de otros, no soy capaz de evitar ese tipo de cosas, si tengo la forma trato de ayudar y es algo que mi madre siempre me dijo que fui desde niña, esa Raquel de Colombia ya no queda mucho, he cambiado mucho para mejor y estoy orgullosa de la persona que soy hoy.

¿Cómo es trabajar en una escuela pública de estados unidos?

Trabajo en una escuela pública que no está ubicada en mi ciudad, la ciudad se llama Rosell, es una escuela muy pobre que es muy acogida por la virgen de Guadalupe podría decirse que es una escuela religiosa, hay demasiados inmigrantes de México y de Haití es como una escuela de inmigrantes prácticamente  la mayoría son latinos, siempre puntual a las 7 de la mañana y salgo a la una y media afortunadamente tengo mi carro que me facilita mucho esto ya que los trayectos son demasiado largos me demoro media hora en llegar, cocino todos los días, hago cosas diferentes me he especializado bastante en la cocina en este trabajo, el estado da mucho para los niños, se ha recibido mucho, la mayoría comen gratis, estoy  muy contenta con mi trabajo congeniar con las personas

Puede ser difícil, pero el trabajo es muy bueno y aprendí mucho a como conllevar con las personas y los niños.

Foto: Raquel actualmente en USA 

¿Cuál es el siguiente reto que te propones?

Aprender más el inglés, eso me he propuesto más, con demasiados cursos porque escuelas nada, esperar a mi nieto que está por venir, soy demasiado optimista hacia al futuro, poder seguir viajando y sobre todo volver a ir a Colombia y poder seguir ayudando a mi familia, seguir conociendo lugares hermosos de mi país, mi reto prácticamente ya es mantenerme tranquila en cuarentena, mantener vivos los sueños, las esperanzas para todo lo que venga, todos los días es algo nuevo, pero el reto más grande sigue siendo permanecerme tranquila y sin bajar en nada mis ideas de seguir llegando lejos.

Como forma de conclusión después de leer toda la historia que llevo a Raquel ahora a vivir en paz y exactamente como lo soñó cuando partió el largo camino hacia los estados unidos, nuestros países y específicamente Colombia, un país bello que aparentemente nos ofrece muchas oportunidades, no muchas veces fue así y para muchos aún sigue siendo un país en el que no se puede vivir, que produce esto, que determina que las personas quieran abandonar sus territorios, una vida mejor, actividad económica elevada, una vida que puedas disfrutar sabiendo que lo que haces realmente te está ayudando y a los que te rodea, historias como estas es de lo que está lleno países como Colombia, un país que hasta donde yo como periodista por dar mi opinión puedo sufrir las consecuencias de la desigualdad, donde falta un nombre, donde falta una ayuda de más, donde si usted creció en un mal lugar puede estar condenado para siempre, desde el barro hasta el auto en una larga autopista interestatal de florida, que se le puede recriminar a alguien que busca un sueño americano ¿entonces para quien si hay oportunidades? Ya no implica un cartón universitario o grandes logros en este país, mantener una vida estable es muy difícil donde hasta la oportunidad te la roban.

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