Cerrar Menú
    Facebook X (Twitter) Instagram
    • Quienes Somos
    • Comunicación social al día
    • Ediciones
      • Ediciones anteriores
        • Edición 1
        • Edición 2
        • Edición 3
        • Edición 4
        • Edición 5
        • Edición 6
        • Edición 7
        • Edición 8
        • Edición 9
        • Edición 10
        • Edición 11
      • Edición 12
      • Edición 13
      • Edición 14
      • Edición 15
      • Edición 16
      • Edición 17
      • Edición 18
      • Edición 19
    Facebook Instagram YouTube
    El Claustro
    • Inicio
    • Popayán
    • Región
    • Relatos
      • Crónicas
      • Entrevistas
      • Historias de vida
      • Opinión
      • Reportajes
    • Investigación y ciencia
      • Convoca y semilleros
    • Rincón literario
    • Eventos
    • Extensión y Proyección Social
      • Prensa Escuela FUP
    Contacto
    El Claustro
    Estás en:Portada » La historia de la Under House y la voz que resiste en Popayán
    Destacado

    La historia de la Under House y la voz que resiste en Popayán

    Juan David Cruz GarcesPor Juan David Cruz Garces3 junio, 2026Actualizado:3 junio, 2026No hay comentarios7 Mins Lectura7 Vistas
    Facebook Twitter Pinterest Telegrama LinkedIn Tumblr Correo electrónico Reddit
    Compartir
    Facebook Twitter LinkedIn Pinterest WhatsApp Correo electrónico

    En Popayán, donde muchas veces las miradas sobre los jóvenes se quedan en los prejuicios, un grupo de muchachos decidió responder con arte, trabajo comunitario y palabra. Under House no es solo una casa: es un espacio de creación, encuentro y resistencia donde el rap, el hip hop y el graffiti se convierten en herramientas para contar otra versión de la ciudad, una versión hecha por jóvenes que no aceptan ser reducidos a estereotipos.

    La historia de la Under House, relatada por Juan David, conocido como Shelo EPK, parte de una idea sencilla pero poderosa: detrás de la ropa, de la estética urbana y de los comentarios discriminatorios, hay personas que trabajan, enseñan, acompañan procesos y construyen comunidad. Desde su casa en Popayán, en el Cauca, han levantado un proyecto que no solo produce música o dibujos en las paredes, sino también dignidad, memoria y conciencia social.

    Under House nació como una apuesta colectiva de jóvenes que encontraron en el hip hop una forma de vivir y de nombrar el mundo. Allí el rap no aparece como un simple género musical, sino como una herramienta de expresión política, emocional y territorial. El graffiti, por su parte, deja de ser visto como rayón o señal de rebeldía vacía, para convertirse en una forma de comunicación visual que habla de identidad, de lucha y de pertenencia. 

    El equipo del colectivo Under House posando con orgullo con su bandera emblema, que representa el lema central de su identidad: «Working Class Kultura»

    Esa casa funciona como refugio y plataforma. Es un lugar donde se comparten saberes, donde se escucha, donde se conversa y donde se crean puentes con la comunidad. En vez de encerrarse en la idea de un arte individual, Under House ha apostado por el trabajo colectivo: talleres de rap, talleres de graffiti y procesos pedagógicos con niños, jóvenes y comunidades que muchas veces han sido dejadas al margen de los espacios culturales tradicionales.

    La historia de Shelo EPK y de la Under House no se entiende solo desde la música. También se entiende desde la disputa por el sentido. En su relato, el grupo deja claro que ha tenido que enfrentarse a un sistema político y social que los juzga por su forma de vestir, por su estética y por el tipo de cultura que representan. Pero lejos de responder con silencio, ellos responden con creación, trabajo y organización. 

    Ahí está uno de los puntos más fuertes de su propuesta: demostrar que el arte urbano también es una forma de hacer política. No política partidista, sino política en el sentido más profundo de la palabra: intervenir en la realidad, cuestionar lo establecido y defender el derecho de los jóvenes a existir sin ser discriminados. Su mensaje insiste en que la verdad sobre su trabajo no está en los rumores ni en los malos comentarios, sino en lo que hacen día a día con la comunidad.

    Shelo EPK, cofundador de Under House, posa frente a un mural de graffiti que ejemplifica la «huella» visual y la defensa cultural del colectivo en Popayán. La imagen subraya la conexión entre el rap y el arte callejero como herramientas de narrativa juvenil.

    En el universo de Under House, el rap y el graffiti no están separados. Ambos hacen parte de una misma forma de sentir el territorio. Mientras el rap pone la voz y el ritmo, el graffiti pone el color, la imagen y la huella. Juntos construyen una narrativa propia sobre Popayán y sobre la juventud que habita sus calles, sus barrios y sus procesos culturales. 

    Esa relación con el territorio es clave. Under House no aparece como un proyecto aislado o ajeno a la ciudad, sino como una respuesta nacida desde adentro, desde las experiencias de quienes conocen de cerca la exclusión, la desigualdad y la necesidad de abrir espacios para otros lenguajes. En ese sentido, sus talleres no solo enseñan técnica; también fortalecen autoestima, pertenencia y organización comunitaria. 

    Otro de los elementos que atraviesa su historia es el llamado movimiento obrero, entendido como una forma de lucha desde el trabajo, desde lo campesino y desde la dignidad de quienes sostienen la vida cotidiana con esfuerzo. Esa dimensión amplía la conversación y conecta el hip hop con una visión social más amplia, donde el arte no se separa de las condiciones materiales de la gente. 

    Para Under House, hablar de movimiento obrero es hablar de resistencia desde abajo. Es reconocer a quienes trabajan la tierra, a quienes levantan comunidad y a quienes no siempre aparecen en las grandes narrativas oficiales. Desde ahí, el grupo propone una lectura de la realidad donde el joven urbano y el trabajador campesino no están desconectados, sino unidos por una misma necesidad de respeto, justicia y voz propia. 

    Uno de los hilos más potentes del video podcast es la crítica a los estigmas que pesan sobre los jóvenes de cultura urbana. Ser rapero, vestir de cierta manera o expresarse mediante el graffiti muchas veces ha sido motivo de rechazo. Under House responde a eso con una afirmación clara: no todo es como lo cuentan. Detrás de los prejuicios hay personas comprometidas con su barrio, con su ciudad y con los procesos comunitarios. 

    El rapero en plena actuación en vivo, encarnando la pasión y la resistencia comunitaria que define al colectivo, con el distintivo logo de ‘La Tienda Añanay’ a sus espaldas

    Esa idea le da sentido a toda la semblanza. No se trata únicamente de contar quiénes son, sino de mostrar por qué su existencia importa. En una sociedad que suele escuchar primero la apariencia y después la palabra, ellos insisten en invertir el orden: que primero se escuche su trabajo y luego se mire su estética. Esa es, al final, una lucha por el derecho a ser leídos con justicia. 

    La historia de Under House demuestra que el arte urbano puede convertirse en una escuela de ciudadanía. Sus talleres, sus intervenciones y su trabajo colectivo muestran que el hip hop no es solo entretenimiento: también es formación, comunidad y resistencia. En Popayán, este grupo de jóvenes ha construido una trinchera cultural desde la cual enseñan que crear también es defender el territorio. 

    Shelo EPK, como vocero de esa experiencia, representa una generación que no quiere pedir permiso para existir. Su relato deja ver que el rap, el graffiti y el trabajo con comunidades no son actividades aisladas, sino partes de un mismo proyecto de vida. Un proyecto que busca dignificar la voz juvenil y recordarle al pueblo que detrás del ruido de los prejuicios siempre hay una historia más profunda, más humana y más transformadora. 

    Under House es, en esencia, una casa donde la cultura se vuelve herramienta de lucha. Desde Popayán, sus integrantes han hecho del rap una palabra viva, del graffiti una memoria visible y del trabajo comunitario una forma de política cotidiana. Su historia no solo habla de música: habla de jóvenes que encontraron en el arte una manera de decir que sí existen, que sí construyen y que sí transforman. 

    La fuerza de su propuesta está en esa mezcla de rebeldía y compromiso. Porque en una ciudad donde muchas veces se habla de los jóvenes sin escucharlos, ellos eligieron tomar la palabra y pintar su verdad en la calle, en la música y en la comunidad. Y esa verdad, como su propio trabajo, no pide permiso para quedarse. 

    Tras bambalinas: la productora gestiona los controles técnicos de audio y video desde la consola externa, mientras se entrevista a Shelo EPK, debaten en la cabina ‘Underhouse’ sobre el rol social del hip-hop.

    Escanea el código QR para ver la entrevista completa.

    Comparte. Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Reddit WhatsApp Telegrama Correo electrónico
    Artículo anteriorDaniela Solarte: «Mientras siga existiendo el machismo estructural, siempre tendremos que hablar de feminismo»
    Artículo siguiente Comunicación, convivencia y transformación social
    Juan David Cruz Garces

      Related *Posts

      Semillero escolar de Cajete exploró la creación digital en el taller “Luces, cámara y sensaciones” 

      4 junio, 2026

      «Cuentos del más allá»: así realizamos nuestro videopodcast en la I.E la Milagrosa

      4 junio, 2026

      La fotografía para contar historias y democratizar la voz

      4 junio, 2026

      Los comentarios están cerrados.

      Demo
      Lo más visitado

      “La vida alegre” de la ciudad de Popayán

      26 diciembre, 2019475 Vistas

      Conciencia electoral

      5 marzo, 2026251 Vistas

      Santo Domingo Savio, un sector que conduce a generaciones increíbles

      19 julio, 2018250 Vistas

      El tejido: una parte fundamental de la cultura Nasa

      28 abril, 2025197 Vistas
      No te lo pierdas
      Convoca y semilleros 4 junio, 20263 Mins Lectura6 Vistas

      Semillero escolar de Cajete exploró la creación digital en el taller “Luces, cámara y sensaciones” 

      ¿Qué hace que un video capture nuestra atención en apenas unos segundos? Esa fue una…

      «Cuentos del más allá»: así realizamos nuestro videopodcast en la I.E la Milagrosa

      La fotografía para contar historias y democratizar la voz

      Sonidos que cuentan historias

      Visítanos en nuestras redes
      • Facebook
      • Instagram
      • YouTube
      • WhatsApp
      Demo
      Quienes somos
      Quienes somos

      El Claustro es el medio de comunicación del programa de Comunicación Social de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Fundación Universitaria de Popayán para la realización de las prácticas periodísticas producto del ejercicio en las aulas de clase y del semillero de investigación COMPETIC. (Comunicación Periodismo y TIC.)

      Email: elclaustro@fup.edu.co
      Teléfono: +57 3128220237

      Facebook Instagram YouTube WhatsApp
      Demo Demo
      Demo
      Demo

      Mantente en contacto

      Para estar enterado de nuestras últimos artículos

      © 2026 Development by Yeapp.
      • Inicio
      • Popayán

      Escriba arriba y pulse Enter para buscar. Pulse Esc para cancelar.