Cerrar Menú
    Facebook X (Twitter) Instagram
    • Quienes Somos
    • Comunicación social al día
    • Ediciones
      • Ediciones anteriores
        • Edición 1
        • Edición 2
        • Edición 3
        • Edición 4
        • Edición 5
        • Edición 6
        • Edición 7
        • Edición 8
        • Edición 9
        • Edición 10
        • Edición 11
      • Edición 12
      • Edición 13
      • Edición 14
      • Edición 15
      • Edición 16
      • Edición 17
      • Edición 18
      • Edición 19
    Facebook Instagram YouTube
    El Claustro
    • Inicio
    • Popayán
    • Región
    • Relatos
      • Crónicas
      • Entrevistas
      • Historias de vida
      • Opinión
      • Reportajes
    • Investigación y ciencia
      • Convoca y semilleros
    • Rincón literario
    • Eventos
    • Extensión y Proyección Social
      • Prensa Escuela FUP
    Contacto
    El Claustro
    Estás en:Portada » El corazón verde de Popayán
    Edición 19

    El corazón verde de Popayán

    Juan Diego PizoPor Juan Diego Pizo18 mayo, 2026Actualizado:19 mayo, 2026No hay comentarios3 Mins Lectura10 Vistas
    Facebook Twitter Pinterest Telegrama LinkedIn Tumblr Correo electrónico Reddit
    Compartir
    Facebook Twitter LinkedIn Pinterest WhatsApp Correo electrónico

    Hay lugares que no nacen de inmediato. Se construyen con paciencia, como si también fueran parte de lo que intentan conservar.

    El Jardín Botánico de Popayán empezó así: no como un paisaje terminado, sino como una idea sembrada dentro de la Fundación Universitaria de Popayán. Un espacio pensado para estudiar, sí, pero también para resistir el olvido de lo vivo en un territorio donde la naturaleza muchas veces pasa desapercibida.

    Con los años, el jardín dejó de ser solo proyecto

    Llegaron las primeras especies. Algunas nativas, otras recuperadas. Plantas que traían consigo historias del Pacífico, del Macizo, de los bosques cercanos. Entre ellas, flores que se abrían sin prisa, hojas marcadas por el clima, y pequeños ecosistemas creciendo en silencio.

    Clusia sp, imagen registrada en el jardín botánico de Popayán

    Llegó la vida que no se siembra

    Aves que encontraron ramas donde detenerse. Insectos que hicieron del suelo su territorio. Mariposas que cruzan sin pedir permiso. Todo empezó a suceder sin anuncios, como ocurre lo importante.

    Esto no fue casualidad

    Detrás hubo manos: estudiantes que investigaron, docentes que insistieron, comunidades que entendieron que conservar no es guardar, sino cuidar. El jardín creció porque alguien decidió que valía la pena mirar más de cerca. Mira también: ¡Promo Jardín Botánico de Popayán 2016 – Una Biblioteca Verde Viviente!

    Argia sp

    Foto tomada en el jardín botánico de Popayán

    El crecimiento no siempre fue notorio

    Hubo tiempos lentos, procesos interrumpidos, momentos en los que sostener el jardín implicaba más voluntad que recursos. Aun así, siguió. Porque más allá de lo académico, ya se había convertido en un compromiso con el territorio.

    Cada sendero empezó a contar algo distinto, no solo sobre plantas, sino sobre relaciones: entre especies, entre clima y suelo, entre conocimiento y experiencia. El jardín comenzó a funcionar como un puente, donde la ciencia no reemplaza lo natural, sino que aprende de él.

    En ese proceso, también cambió la forma de verlo, Ya no era únicamente un espacio para recorrer, sino para detenerse. Para observar lo mínimo. Para entender que en lo pequeño también hay complejidad, equilibrio y sentido.

    Hoy no es solo un espacio verde, es uno de los pocos lugares en el Cauca donde la biodiversidad no solo se observa, se estudia y se protege. Un privilegio silencioso para la FUP, que no solo forma profesionales, sino que también conserva vida.

    Lo más importante sigue siendo casi invisible

    Un ave que se posa sin hacer ruido.
    Una flor que abre bajo la luz exacta.
    Una mariposa que se confunde con la tierra.

    Entonces se entiende, el jardín no se hizo para ser visto rápido.
    Se hizo para que quien entre, aprenda —aunque sea una vez— a detenerse.

    Y quizá ahí está su verdadero valor, No en lo que muestra de inmediato, sino en lo que obliga a descubrir con tiempo. En lo que enseña sin decir. En lo que permanece incluso cuando nadie lo está mirando.

    Porque mientras afuera todo avanza sin pausa,
    adentro, el jardín sigue haciendo lo mismo desde el inicio:
    crecer en silencio… y enseñar a mirar.

    Melanerpes formicivorus, especie captada en el jardín botánico de Popayán

    PODCATS
    podcast spotify

    Comparte. Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Reddit WhatsApp Telegrama Correo electrónico
    Artículo anteriorEl trabajo que nunca termina
    Artículo siguiente Una apuesta por la paz a través de comunicación digital
    Juan Diego Pizo

      Related *Posts

      Cuando las historias encuentran nuevas formas de ser contadas: una experiencia de Prensa Escuela con estudiantes sordos de I.E La Pamba

      4 junio, 2026

      Semillero escolar de Cajete exploró la creación digital en el taller “Luces, cámara y sensaciones” 

      4 junio, 2026

      «Cuentos del más allá»: así realizamos nuestro videopodcast en la I.E la Milagrosa

      4 junio, 2026

      Los comentarios están cerrados.

      Demo
      Lo más visitado

      “La vida alegre” de la ciudad de Popayán

      26 diciembre, 2019481 Vistas

      Conciencia electoral

      5 marzo, 2026256 Vistas

      Santo Domingo Savio, un sector que conduce a generaciones increíbles

      19 julio, 2018250 Vistas

      El tejido: una parte fundamental de la cultura Nasa

      28 abril, 2025197 Vistas
      No te lo pierdas
      Convoca y semilleros 4 junio, 20262 Mins Lectura3 Vistas

      Cuando las historias encuentran nuevas formas de ser contadas: una experiencia de Prensa Escuela con estudiantes sordos de I.E La Pamba

      Por: Gabriela Buchelly y Yuleiny Hurtado Montaño Pie de foto: Estudiantes de la Institución Educativa…

      Semillero escolar de Cajete exploró la creación digital en el taller “Luces, cámara y sensaciones” 

      «Cuentos del más allá»: así realizamos nuestro videopodcast en la I.E la Milagrosa

      La fotografía para contar historias y democratizar la voz

      Visítanos en nuestras redes
      • Facebook
      • Instagram
      • YouTube
      • WhatsApp
      Demo
      Quienes somos
      Quienes somos

      El Claustro es el medio de comunicación del programa de Comunicación Social de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Fundación Universitaria de Popayán para la realización de las prácticas periodísticas producto del ejercicio en las aulas de clase y del semillero de investigación COMPETIC. (Comunicación Periodismo y TIC.)

      Email: elclaustro@fup.edu.co
      Teléfono: +57 3128220237

      Facebook Instagram YouTube WhatsApp
      Demo Demo
      Demo
      Demo

      Mantente en contacto

      Para estar enterado de nuestras últimos artículos

      © 2026 Development by Yeapp.
      • Inicio
      • Popayán

      Escriba arriba y pulse Enter para buscar. Pulse Esc para cancelar.