Cerrar Menú
    Facebook X (Twitter) Instagram
    • Quienes Somos
    • Comunicación social al día
    • Ediciones
      • Ediciones anteriores
        • Edición 1
        • Edición 2
        • Edición 3
        • Edición 4
        • Edición 5
        • Edición 6
        • Edición 7
        • Edición 8
        • Edición 9
        • Edición 10
        • Edición 11
      • Edición 12
      • Edición 13
      • Edición 14
      • Edición 15
      • Edición 16
      • Edición 17
      • Edición 18
      • Edición 19
    Facebook Instagram YouTube
    El Claustro
    • Inicio
    • Popayán
    • Región
    • Relatos
      • Crónicas
      • Entrevistas
      • Historias de vida
      • Opinión
      • Reportajes
    • Investigación y ciencia
      • Convoca y semilleros
    • Rincón literario
    • Eventos
    • Extensión y Proyección Social
      • Prensa Escuela FUP
    Contacto
    El Claustro
    Estás en:Portada » Relatos de un ser agonizante
    Destacado

    Relatos de un ser agonizante

    Stefany Yisel Astudillo GuampePor Stefany Yisel Astudillo Guampe8 mayo, 2023Actualizado:8 septiembre, 2023No hay comentarios4 Mins Lectura24 Vistas
    Facebook Twitter Pinterest Telegrama LinkedIn Tumblr Correo electrónico Reddit
    Compartir
    Facebook Twitter LinkedIn Pinterest WhatsApp Correo electrónico

    He vivido muchas tormentas y días de sol en donde por segundos estaba tan contento y de repente despertaba consciente. La vida ya no es esa de sueños y de ilusiones que disfrutaba. La realidad era cruda, hubiese deseado despertar justo cuando tenía a mi familia.

    Aquellos tiempos sin lugar a dudas eran de los más bellos de mi vida si no hubiese sido por ‘mi mala cabeza’ y mi gusto a un vicio que consume día a día a jóvenes, gente mayor y otras edades sin distinción de género porque no le llaman vicio, le llaman gusto. Al no reconocer que se perjudica la salud, se pierde la autonomía, el bienestar de los seres queridos, no sólo por el gasto económico que conlleva sino también por esas veces en que el alcohol te vuelve violento, te asciende de estrato económico, te crees todo un «Don Juan» tus seres queridos sufren.

    Yo tuve algunos amoríos fallidos y después «senté cabeza» y conformé una familia. Debía de empezar de cero y dar un sustento en mi hogar. No fue nada fácil. El nacimiento de mi hija trajo aún más gastos. Problemas llegaban cada fin de semana. Casi toda la semana, me la pasaba tomando lo que fuera; cerveza, ron, aguardiente incluso guarapo. Mi mujer me sobrellevó algún tiempo pero la situación seguía sin cambiar y empeoraba, tanto que ella decidió irse con mi hija. Mi familia me abandonó.

    Me fui a vivir con mi hermano. En medio de mi soledad, me invadieron recuerdos, traumas de mi infancia como cuando mi mamá era trabajadora sexual, fumaba y andaba en ese mundo de perdición, ella me ayudó a entrar en el mundo del cigarrillo, un vicio que habita en mi desde hace bastante tiempo. Gracias a mis amistades, ascendí a la marihuana, luego conocí el basuco, poco a poco me fue gustando más al punto de irme un día a la ciudad perdiéndome en las calles y durmiendo bajo un puente, la dependencia era notoria. En ocasiones en donde la traba me duraba tres días… así es tres días durmiendo sin sentir el sol o que me estorbara algún ruido.

    Al despertar aparecía el hambre, desespero, la razón llegaba a mí y atormentaba mi conciencia, quería volver a casa, tener un plato de comida en la mesa; no obstante, el remordimiento no era suficiente debía salir a buscar comida, también a buscar monedas para el vicio. En un principio pedía comida en los restaurantes. Empecé a pasar días sin bañarme, lo que causó consecuencias como el olor, motivo suficiente para no dejarme entrar a ciertos sitios. La comida me la daban afuera y debía irme rápido, algunas veces no obtenía nada, salía a buscar entre los botes y bolsas de basura comiendo desperdicios contaminados por basura sacada del baño. Con la cara negra debido a las llantas que se queman en los cambuches para calentarse y que el frío no me agobiara más.

    Un día al despertar y emprender a buscar chatarra para comprar bazuco, encontré en medio de la basura lo que aparentaba sería un gran hallazgo para mi. Al alzarlo para llevarlo en mi hombro, pasé la mano por la espalda y al ver un pedazo de carne me asusté, empecé a gritar. Las personas que se encontraban cerca me echaron agua para posteriormente llevarme al hospital a que me curaran las heridas que me había causado el ácido que llevaba en la estopa. Aprovecharon los médicos y me operaron una hernia la cual crecía y parecía una naranja.

    Me recuperé, volví a mi hogar en donde recibí apoyo, cuidados, volviendo a mi vida normal. Sin embargo, al pasar unos días volví a las calles. Pienso en cada segundo que paso en este infierno del que quisiera no haber caído nunca. Debido al vicio perdí gran parte de mi vida, mi salud, mis seres queridos y tantas cosas bonitas que tenía y de las que podía disfrutar pero ahora se esfumaron y ya no están.

    drogras testimonios
    Comparte. Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Reddit WhatsApp Telegrama Correo electrónico
    Artículo anterior¿Nos podemos ilusionar con la selección Colombia?
    Artículo siguiente Presentación del fotolibro ¡Paro!
    Stefany Yisel Astudillo Guampe
    Stefany Yisel Astudillo Guampe

      Related *Posts

      Cuando las historias encuentran nuevas formas de ser contadas: una experiencia de Prensa Escuela con estudiantes sordos de I.E La Pamba

      4 junio, 2026

      Semillero escolar de Cajete exploró la creación digital en el taller “Luces, cámara y sensaciones” 

      4 junio, 2026

      «Cuentos del más allá»: así realizamos nuestro videopodcast en la I.E la Milagrosa

      4 junio, 2026
      Dejar una respuesta

      Demo
      Lo más visitado

      “La vida alegre” de la ciudad de Popayán

      26 diciembre, 2019482 Vistas

      Conciencia electoral

      5 marzo, 2026257 Vistas

      Santo Domingo Savio, un sector que conduce a generaciones increíbles

      19 julio, 2018251 Vistas

      El tejido: una parte fundamental de la cultura Nasa

      28 abril, 2025198 Vistas
      No te lo pierdas
      Sin categoría 11 junio, 20261 Lectura mínima0 Vistas

      test123123

      test123123

      test123123

      test123123

      Cuando las historias encuentran nuevas formas de ser contadas: una experiencia de Prensa Escuela con estudiantes sordos de I.E La Pamba

      Visítanos en nuestras redes
      • Facebook
      • Instagram
      • YouTube
      • WhatsApp
      Demo
      Quienes somos
      Quienes somos

      El Claustro es el medio de comunicación del programa de Comunicación Social de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Fundación Universitaria de Popayán para la realización de las prácticas periodísticas producto del ejercicio en las aulas de clase y del semillero de investigación COMPETIC. (Comunicación Periodismo y TIC.)

      Email: elclaustro@fup.edu.co
      Teléfono: +57 3128220237

      Facebook Instagram YouTube WhatsApp
      Demo Demo
      Demo
      Demo

      Mantente en contacto

      Para estar enterado de nuestras últimos artículos

      © 2026 Development by Yeapp.
      • Inicio
      • Popayán

      Escriba arriba y pulse Enter para buscar. Pulse Esc para cancelar.