«Este encuentro busca generar un espacio de diálogo, investigación-creación e intercambio de saberes alrededor de la cerámica, la alfarería y la arcilla, contribuyendo a la salvaguardia del saber cerámico en el Cauca como parte fundamental del patrimonio cultural y la memoria del territorio», afirmó Juliana Ojeda Paz, docente líder del taller de cerámica y del Semillero de Investigación «Yacimientos».
La quinta versión estuvo dividida en dos momentos principales: El «Laboratorio de Cerámica Sonora» y «Taller de Creación de Moldes» actividades diseñadas para acercar a los participantes a la práctica artística y a la reflexión sobre la importancia de preservar estos conocimientos tradicionales.

Laboratorio de cerámica sonora
Con silbatos elaborados a mano, intercambio de saberes y exploración creativa, la Fundación Universitaria de Popayán fue escenario de una experiencia que reunió a estudiantes y participantes externos alrededor de la creación artística con arcilla.
Esta actividad hizo parte de la programación del evento liderado por el semillero de investigación Yacimientos del programa de Licenciatura en Educación Artística y Cultural, permitió a los asistentes acercarse al trabajo cerámico desde una perspectiva sonora y experimental.

Orientado por la artista plástica y ceramista Tania Beltrán, el taller brindó a los participantes las bases para moldear silbatos en arcilla, incluso a quienes nunca habían tenido contacto con este material. Durante la jornada, los asistentes aprendieron técnicas básicas de amasado, moldeado y construcción de piezas sonoras, específicamente de un silbato. “Es muy importante volver a usar las manos, despertar nuevos procesos creativos y ofrecer a los jóvenes experiencias distintas que les permitan relajarse y crear”, señaló Tania Beltrán, quien destacó la importancia de estos espacios para fortalecer las habilidades manuales y estimular la creatividad.
El ejercicio permitió a los participantes comprender que la cerámica trasciende la elaboración de objetos utilitarios. En esta ocasión, la arcilla se convirtió en una herramienta para explorar el sonido. Juliana Ojeda Paz, líder del taller de cerámica y del semillero Yacimientos, explicó que este tipo de experiencias hacen parte del propósito de salvaguardar el saber cerámico en el Cauca. “La idea es demostrar que la arcilla no solo sirve para crear objetos cotidianos, sino también piezas que dialogan con otras formas de creación artística”, explicó.
La jornada contó con la participación de estudiantes de diferentes programas académicos y asistentes externos, quienes encontraron en el taller un espacio de conexión, aprendizaje y reflexión. Para Melisa, participante externa y profesora de literatura, este tipo de actividades representan una oportunidad para conectarse con oficios creativos que invitan a la calma y al pensamiento reflexivo.
El taller cerró con la elaboración de una pieza en crudo que, tras su proceso de secado y quema, se convertirán en objetos sonoros terminados, dejando como resultado una experiencia que permitió a los participantes tener un espacio creativo y de reflexión, donde pudieron desconectarse de la tecnología y conectar con creaciones hechas con sus propias manos.
Taller de creación de moldes
Posteriormente, el artista invitado Jhonny Alexander Rosero lideró el «Taller de Creación de Moldes», donde los asistentes tuvieron la oportunidad de trabajar directamente con la arcilla y elaborar piezas sencillas.
«Durante el taller trabajamos con dos tipos de arcilla: una proveniente de la vereda Pueblillo, en Popayán, y otra procedente del departamento del Huila. La intención fue que los participantes reconocieran las características y posibilidades de cada material a través de la creación de piezas sencillas», explicó Jhonny Alexander Rosero.
Más allá del aprendizaje técnico, el Encuentro de Ceramistas del Cauca se ha consolidado como un espacio para escuchar historias, reconocer trayectorias y fortalecer vínculos entre quienes mantienen viva la tradición cerámica desde distintos ámbitos.

Cada pieza creada durante las jornadas representa no solo un ejercicio artístico, sino también una conexión con la tierra, la memoria y la identidad cultural de la región. La participación de estudiantes, artesanos, artistas y comunidades demuestra el interés creciente por preservar y proyectar estos saberes hacia las nuevas generaciones.
Desde el Semillero de Investigación Yacimientos se destacó el compromiso de todos los participantes y aliados que hicieron posible esta quinta edición, reafirmando la importancia de continuar construyendo escenarios donde el conocimiento tradicional dialogue con la academia y la creación artística.
